Opinion

17.feb.2016 / 10:31 am / Comentarios desactivados

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Un show tiene montado la derecha criolla en la Asamblea Nacional. Una telenovela de varios capítulos cuyo libreto tiene un solo fin, arrasar con la Revolución Bolivariana. Se ve claramente que todas sus acciones están fríamente calculadas, no para buscar el bienestar del pueblo venezolano, sino para generar condiciones de conflictividad que le permitan cumplir con su maquiavélico sueño de tumbar al gobierno. No tienen otra cosa entre ceja y ceja.

El rechazo al Decreto para enfrentar la Emergencia Económica efectuado por la Asamblea Nacional era natural y previsible. La totalidad de partidos opositores presentes en la Asamblea han estado confabulados con los agentes económicos de la derecha nacional e internacional que han propiciado la Guerra Económica. Es decir, son los mismos actores irresponsables que propiciaron las Guarimbas del 2014 y han venido conspirando con la finalidad de generar malestar en la población y socavar la base popular del gobierno. Siempre procurando la generación de malestar social, aupando una insurrección popular.

El pueblo ha aguantado con paciencia y mucha conciencia estos ataques. Pero la molestia es generalizada y el Decreto establece una serie de elementos para acelerar la respuesta y el abordaje inmediato a los distintos problemas en el ámbito económico, fiscal y productivo.

El objetivo de la derecha es más que obvio, quiere mantener de manera permanente e indefinida el estado de confrontación, la crisis, el conflicto y el malestar (generados por la Guerra Económica con la especulación y el bachaqueo a la cabeza), ya que son elementos esenciales que requieren para mantener las condiciones que permitan y viabilicen un “Golpe de Estado Parlamentario”. Este es el objetivo inmediato de la derecha, por eso no tienen interés alguno en que se logre la estabilidad en la distribución de los artículos esenciales de la cesta básica: alimentos, medicinas y otros productos fuertemente golpeados por la especulación. El bienestar del pueblo no es problema de la derecha (a pesar que en sus falsas promesas electorales juraron por papá Dios acabar con las colas), lo de ellos es el frenético asalto al Poder Ejecutivo.

Negar el Decreto es solo la punta del iceberg, esta gente tiene todas sus garras y ambiciones desatadas. Juegan no a buscar soluciones, sino a colapsar al Gobierno Bolivariano legítimamente constituido y presidido por Nicolás Maduro Moros.

Al bloqueo en la Asamblea Nacional, la derecha suma otras dos grandes tareas: lograr el referéndum revocatorio para tumbar al gobierno y asaltar las gobernaciones en las elecciones regionales de fin de año. Nadie debe dormirse o sorprenderse, Ramos Allup lo ha confesado sin tapujo alguno: “frente a un Gobierno que está en etapa agónica, terminal, que no se resigna a admitir lo que perfectamente sabe, que llegó a su fin ese lapso de 17 años ignominioso y degradante en la historia de Venezuela”. La rapiña no se detendrá nunca hasta consumar oprobiosos sus fines.

Está en marcha el plan de arrase de la derecha, pero como en un juego de ajedrez, a cada movimiento de la logia conspiradora, nuestro pueblo debe hacerle frente para resistir todos los ataques de esta derecha perversa.

Es un plan bien orquestado que encaja perfectamente en la teoría del «golpe lento» o «golpe suave», que no busca otra cosa que no sea, crear condiciones de agitación social, recrear escenarios de estado fallido, ilegítimo e ineficiente, valiéndose de la manipulación mediática y maximizando algunas fallas que aún persisten en nuestra sociedad, apoyados casi de manera absoluta, por los dueños de los medios de comunicación privados, a través de un gran bombardeo mediático. Es lo que también se llama «La guerra psicológica», que busca reproducir, a final de cuentas, condiciones de enfrentamiento entre el mismo pueblo, un estallido social de grandes dimensiones para solicitar una intervención extranjera de cualquier tipo y frenar el avance de la revolución bolivariana.

Nuestros cuadros de vanguardia y todas las fuerzas revolucionarias deben estar preparados para cualquier evento que vaya más allá de lo Constitucional. Estamos enfrentando una guerra de varios vértices, pero podemos decir, que no es una guerra sin cuartel. Contamos con un pueblo de alta moral y conciencia revolucionaria, con unas Fuerzas Armadas enfiladas a resguardar nuestra independencia y soberanía. Y ahora, en este nuevo ciclo de la revolución, estamos más decididos que nunca a defender el legado que Chávez nos dejó, en el terreno que sea necesario… Tenemos patria!! Que nadie se equivoque!!

¡Chávez vive… La patria sigue! ¡Viva el Presidente Obrero Nicolás Maduro!

Su camarada y amigo

Vladimir Pineda Ramírez

Coord. De Ideología del equipo político municipal

PSUV/Libertador del Estado Bolivariano de Mérida

Mérida, 17 de febrero de 2016

 

UNIDAD, LUCHA, BATALLA Y VICTORIA

¡Hasta  la Victoria Siempre!

“En tiempos de guerra, el fusil debe estar bien aceitado”