Opinion

22.ene.2017 / 09:54 pm / Comentarios desactivados

Sería como inventar la rueda, el afirmar que la derecha venezolana, dirigida por el gobierno estadounidense y ayudada por gobiernos lacayos, como el colombiano, chileno, peruano, brasileño, paraguayo, argentino y uruguayo, buscan derrocar a Nicolás Maduro, como paso necesario para liquidar al chavismo en todas su formas.

Economía socialista y democracia en Venezuela

Lo noticioso o curioso está en que después de tanto chavista asesinado a manos de opositores como los drogadictos y niños ricos choros de Voluntad Popular, AD y Primero Justicia, además de los asesinados por encargo, de Álvaro Uribe Vélez, sin soslayar el engaño mediático palangrista como el de CNN y Globovisión, entre otros, tenemos que la principal determinación, la económica, asumida por la derecha impune en contra del gobierno y del pueblo, han sido derrotados, de tal manera, que si aún no han  marcado un triunfo económico para el gobierno, tampoco tienden a favorecer políticamente a la derecha, lo que ha permitido que los sectores clientelares y ligados al chavismo de manera oportunista o por conveniencia, ahora ven que con Nicolás Maduro se logró salir de una crisis y guerra económica sin precedentes, lo que se evidencia en expresiones colectivas, espontáneas y callejeras, como aquellas en las que se lamentan haber firmado contra él, dizque engañados o cegados por la rabia.

El caso es que la confianza en el Presidente venezolano por parte del pueblo está creciendo, ahora, de manera avasallante, a la par de la confianza que manifiestan igualmente hacia aquellos gobernadores que no se sentaron en palco comiendo cotufas, para ver qué pasaba con Nicolás Maduro, lo que los pone hoy ante la posibilidad de ser reelectos en sus cargos, porque el Pueblo, aún cuando es inculto políticamente y que del socialismo sabe tanto, como de carpintería galáctica, también es altamente politizado y sabe que con los gobernadores de la revolución y con Nicolás Maduro están garantizados sus derechos, sus beneficios y la vida en paz de los venezolanos.

Lo anterior expuesto tiene su asidero, sólo en  tanto y en cuanto, Gobierno Nacional y Regional – Pueblo y FANB pasen a una ofensiva económica radical y avasallante, con prácticas socialistas y no capitalistas, en lo inmediato posible, antes de que suceda el fenómeno de las universidades públicas, que siendo intocadas sus delincuentes autoridades y a pesar de la masificación de la educación, éstas sólo han servido eficientemente como cuarteles de invierno, formación y ataques contra el gobierno, de donde han formado contingentes de enemigos del proceso bolivariano, socialista y chavista, porque en todas, absolutamente todas las universidades públicas y privadas se reproduce aún ideología reaccionaria y por ende, capitalista.

Es por ello que además de la ofensiva económica, con las acciones tácticas que hasta el más gafo supone que deben darse, también hemos de pasar a otras etapas superiores en la economía política venezolana, entre las que destacan: 1. Abrir nuevos mercados de comercio de petróleo y suprimir todo suministro de petróleo hacia EEUU, con valentía y sangre fría, como forma de equiparar el principio de reciprocidad y estando claros en que el gobierno estadounidense no tiene las cacareadas reservas petroleras de las que tanto alardea, hasta tanto el gobierno que preside el retroconservador Donald Trump  derogue el bloqueo internacional contra Venezuela, manifestado en la extensión de medidas imperiales dictadas por el asesino endorracista saliente, en la Executive Order; 2. No rehuir la confrontación con EEUU y sus lacayos vecinos, sino pasar a una ofensiva que pase por nuevos acuerdos que impliquen apoyo militar con China y Rusia, aliados serios y leales con el Pueblo venezolano; 3. Tomar un conjunto de medidas paralelas a lo interno de la geografía venezolana, lo que implica: control de precios riguroso y medidas ejemplares para quienes lo incumplan entre los comerciantes, productores y prestadores de servicio; 4. Confiscación de la  propiedad de quienes especulen ralenticen, desabastezcan, acaparen y desvíen, alimentos y cualquier tipo de producto elaborado e insumo; 5. Reconversión monetaria que elimine tres ceros a la moneda actual, indiferentemente de la próxima emisión de billetes del nuevo cono monetario del sistema actual; 6. Mercados a cielo abierto, masivos, con regularidad y regularización de sueldos y salarios acordes con el oficio y profesión de cada trabajador venezolano y; 7. Generar riqueza con producción real y transformación de materia prima en materia elaborada, cuyo norte sea abastecer el mercado nacional y exportar.

En fin, en Venezuela el chavismo pueblerino, citadino, callejero y desde tanto como el chavista del buró o de la nomenclatura, entienden que debemos resolver, primeramente, lo económico, enfrentando y derrotando a los causantes de las distorsiones económicas, con todas las armas a las que haya lugar, a riesgo no sólo de ser desplazados de la hegemonía política por no controlar enérgicamente la económica, sino que perderemos nuestra democracia participativa y protagónica del Pueblo. El chavismo militante, además, entiende que todo lo demás es paja, si no logramos remontar la cuesta y controlar la seguridad y soberanía económico alimentaria. Para ello, Nicolás Maduro viene avanzando junto con la fuerza bolivariana de los trabajadores. El resto de los que apostamos por el chavismo bolivariano y socialista debemos poner de nuestra parte.

Prof. Luis Pino

@l2pino2

 

Nacido en Mérida, Venezuela.Narrador y ensayista. Activista político de base, del PSUV. Comunicador de Calle del SiBCI, No. 16004.Profesor universitario e investigador de fenómenos sociales y del habla espontánea.Profesor en Lengua Materna; Magister Scientiae en Literatura Iberoamericana; Doctor en Ciencias Sociales.