Opinion

2.mar.2017 / 06:12 pm / Comentarios desactivados

CARNET

Todo llamado que hace el Presidente Nicolás Maduro, genera un impacto que muy pocas veces se visualiza en el colectivo, muy especialmente en los diferentes estratos sociales. Recordamos como el Comandante Eterno Hugo Chávez Frías convocaba multitudes entusiastas y sin ningún tipo de aburrimiento, permanecían horas de pie bajo el sol o la lluvia, no importaba, solo el poder ver su figura y escuchar su verbo maestro era algo agradable, con su mensaje el regreso a casa era una tarea a cumplir, se convertía en el tema del próximo día. El Líder invicto nunca desaprovechó una oportunidad para mostrarle a su gente como organizarse y enseñarle las consecuencias de no lograrlo.

Como era de esperarse, siguiendo los consejos del maestro eterno, Nicolás, el presidente obrero, el alumno más aventajado que tuvo Chávez, solo necesito poco tiempo para demostrar su sentido de persuasión y poder de convocatoria. Al principio fue algo incomodo aceptar una convocatoria masiva dentro del proceso revolucionario que no fuera de “el arañero”, era comprensible, Maduro nunca se imagino ser presidente y mucho menos suplir a un gigante político como lo fue su maestro; y lo sigue siendo.

Todo comienza con los ataques a su condición, “Maduro es colombiano” “Maduro no sabe nada de política” “el ilegitimo”, “un chofer presidente” “el burro” y otros epítetos que nadie se imagino le etiquetaran a una persona que cumplió un rol importante y decisivo como Canciller durante casi siete años, que fue un artífice para la creación del frente por la defensa del Continente Latinoamericano y los nacientes gobiernos progresistas, la Celac, Unasur, el Alba y Petrocaribe por nombrar algunos, fueron articulados por la figura del canciller Maduro, amén de la férrea defensa a la política internacional de la Revolución Bolivariana.

No es fácil ser Canciller. Pero de manera natural comienza a demostrar su liderazgo y convoca una primera concentración para el inicio de la campaña hacia la presidencia; etapa superada. Luego se traslada al centro del debate político contra todos los pronósticos y contra la poderosa y apoyada derecha venezolana, sabia en mañas y triquiñuelas, experta en generar dudas y descontentos, con muchos zorros viejos en sus líneas y una vasta experiencia en conformar alianzas; todo lo supero Nicolás y gano la presidencia con el corazón del pueblo primero. Han sucedido una serie de situaciones y de eventos con la sola presencia del “Obrero de Miraflores” como jefe de Estado.

No voy a reseñar lo que tiene a la mayoría del país en alerta; el golpe de Estado. A Nicolás Maduro le nació la idea de tener un Congreso de la Patria, ahí está, los Motores productivos, rodando por todas partes de la Nación, fortalecimiento de las políticas sociales, evidente y muy acertado a todos los niveles políticos de la región, hay mucho más que reseñar solo que el espacio no lo permite. Pero lo sorprendente es el llamado para el Carnet de la Patria. Hasta la derecha se esta carnetizando, dejando entrever que ya no esta tan sola; está con Maduro. En fin. Con el carnet de la Patria me resteo.

Vladimir Pineda Ramírez

Equipo político Municipal del PSUV Libertador del Estado Bolivariano de Mérida

Mérida, 02 de marzo 2017.