Opinion

13.mar.2017 / 04:30 pm / Comentarios desactivados

Éste cinco de marzo del 2017 marca otro hito en la historia de Venezuela. El primer punto que cambia la historia del país es el 5 de marzo del 2013 cuando anuncian la desaparición física del Comandante de la revolución y presidente de la república: Hugo Rafael Chavez Frías. Luego impacta al mundo la cantidad de personalidades, mandatarios, primeros ministros y presidentes que por más de una semana rindieron tributo a la memoria del recién desaparecido presidente.
Posteriormente impactó la asistencia del pueblo venezolano a los funerales del ya extinto. Y entonces sus enemigos bailaron en una sola pata para afirmar. “Chavez se murió”, pero el grueso del pueblo replicó afirmando que: “Chavez no murió, se multiplicó”. Y era verdad.
Cumplió el soberano con su promesa y compromiso de seguir e instaurar su legado. Fue así elegido presidente un obrero, chofer para más señas. Pero la oposición no aceptó ni respetó esa decisión del pueblo venezolano y se creyó el cuento de que Chavez,  la revolución y su legado había muerto; fue así como el ataque más despiadado, inhumano y alevoso se desató contra la república. Lo peor es que el mismo no ha tenido un día de reposo ni clemencia mientras las fuerzas del pueblo se encuentran paralizadas, deprimidas, en duelo profundo.
Igualmente sorprendente es ver y constatar como en ese panorama la revolución se sostiene y sobrevive a los ataques criminales de guarimba, saqueos, sabotaje y bombardeo mediático. Con todo y eso en la ciudad más conservadora de Venezuela, en  la Mérida Universitaria no ha habido un sólo cinco de todos los meses del año, con lluvia, sol, harina o no, en el que no se realice un soberano y soberbio acto en honor al comandante de la dignidad y la independencia.
Pero este cinco fue único, especial. Éste cinco cuando todas las fuerzas concentran su ataque contra el proyecto revolucionario, la fuerzas del amor emergen y le rinde tributo al legado literario y asume la desaparición física del comandante pero enarboló su legado; fue asi como multitudinarias manifestaciones de amor a la memoria de Chavez y a su pueblo marca un nuevo cambio en nuestra Historia.
Ya el chavismo despertó y sale de su estado de quietud, depresivo y se incorpora con toda su fuerzas a la renovación de sus estructuras de lucha y acciones. Arranca el marzo del reimpulso, de la contra ofensiva, del despegue. Llegamos al punto sin retorno. A la construcción de la esperanza y de los sueños.
Hasta la victoria siempre, Comandante.
Poeta Hector López