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27.mar.2017 / 06:06 pm / Comentarios desactivados

Nils Carvajal en La hora loca1

Desde la Gobernación del Estado Bolivariano de Mérida, liderada por Alexias Ramírez, se viene asestando un duro golpe a la guerra económica gracias a la labor de la Empresa Socialista de Alimentos SA (Esasa) que inició operaciones a mediados del año 2015, y que para el pasado año registró la distribución de 4.528 toneladas de alimentos en la entidad y 843.830 habitantes fueron beneficiados en los 23 municipios.

El presidente de la Esasa y encargado del vértice de abastecimiento en el Estado Mayor de Alimentación, Nils Carvajal, durante su participación en el programa radial La Hora Loca, conducido por Luis Pino, que se transmite los lunes por Merideña 95.3 FM, adelantó estas cifras que serán anunciadas por el primer mandatario regional el venidero jueves cuando presente su memoria y cuenta ante el pueblo. Detalló Carvajal que la empresa es una herramienta del poder popular para derrotar la guerra económica, que viene creciendo de manera paulatina y dando respuesta a las expectativas de las comunidades de la mano con los ciudadanos asestando un golpe a quienes intentan desestabilizar la Revolución con el acaparamiento de los alimentos.

Aseguró Carvajal que a través del mecanismo que se ha implementado desde la empresa, en la que le acompaña un gran equipo, ha bajado el índice de bachaqueo (contrabando), porque las bolsas y las cajas están llegando directamente al ciudadano a precios justos. “La distribución es incluyente y se benefician todas las personas que entran dentro del censo del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), indistintamente de su tinte político”.

Panaderos trabajan de la mano con el Gobierno

Con relación a la situación que se presenta con la distribución de harina de trigo para las panaderías, el presidente de Esasa indicó que Mérida tiene un gremio de panaderos que siempre ha trabajado de la mano con el Gobierno, y con ellos revisarán semana por semana cómo está la distribución de harina de trigo panadero en el estado, en el entendido de que el consumo es de 1.800 toneladas por mes en la entidad y, en comparación con otros estados, es alto.

Por otra parte, la Empresa Socialista de Alimentos tiene un convenio con Molinos Nacionales CA (Monaca) y gracias a esta alianza están atendiendo 122 panaderías y otras procesadoras de harinas que no tienen código de la Superintendencia Nacional de Gestión Agroalimentaria (Sunagro), vendiéndoles la harina de trigo panadera y el azúcar de uso industrial a precios justos.  “La semana pasada en el mercado negro un saco de harina estaba llegando a 180.000 bolívares cuando el precio justo de  14.600”, indicó.

De igual modo, acotó que el principal distribuidor de harina en Mérida, Malicirca, debería recibir 23 gandolas mensuales para satisfacer la demanda y el mes pasado solamente recibió 1 gandola, lo que constituye un déficit enorme. “A ello se suma que la harina que estamos comprando es de origen canadiense y en estos momentos ellos están en invierno, el barco no pudo llegar en el tiempo estipulado y es por eso que ha escaseado el producto, y como dice el gobernador, el problema también es la grasa y el azúcar industrial que se necesita y que ha escaseado”.

Prensa Gabinete de Seguridad y Paz /Mérida-Venezuela