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27.abr.2017 / 05:26 pm / Comentarios desactivados

Gerardo Molina, Secretario General de Gobierno.

Gerardo Molina, Secretario General de Gobierno.

 

El secretario general de Gobierno, Gerardo Molina, calificó como una situación lamentable la desinformación mediática que ha imperado en las redes sociales, ya que ha sido testigo de la circulación de información que pretende disfrazar la “masacre y vil asesinato” de dos personas que se encontraban en el viaducto Campo Elías el pasado lunes, durante las protestas violatorias de los derechos humanos en las cuales resultaron gravemente heridas otras cinco personas con armas automáticas y proyectiles de alta potencia.

De igual manera, Molina –quien estaba como invitado en el programa radial “En Contacto con Alexis”, transmitido todos los jueves por Merideña 95.3 FM– manifestó que los muertos y heridos no tienen color, “pero cuando la derecha dice que eran estudiantes que estaban marchando con ellos, le están dando un doble asesinato: el asesinato físico, que ya se lo infringieron; y el asesinato moral, contándolos en sus filas. Y eso no lo vamos a permitir. Estos compañeros son camaradas, militantes revolucionarios que formaron parte de este proyecto socialista”.

Al respecto, denunció que una vez caídas las víctimas del “plantón” en Mérida, se activaron las cuentas Twitter de los dirigentes de la derecha para decir que estaban asesinando a los estudiantes, a lo que se preguntó: ¿Con qué intención se hizo eso? E indicó que es una manía de promover irresponsablemente la violencia.

Matrices de opinión

Seguidamente, el secretario de Gobierno destacó que hay tres matrices de opinión formadas el pasado lunes en medio de una masacre: 1. Que fueron los colectivos los culpables de las muertes, pero eso se les cayó y ahí se silenciaron las redes. 2. Que Daniel Infante era un estudiante de sus filas, ideado para generar más conmoción e invitar a la calle a los sectores violentos; “ciertamente, el compañero de Trolebús Mérida, C. A. (Tromerca) es estudiante y está herido de gravedad, pero es revolucionario”. 3. El alcalde del municipio Libertador, Carlos García, ofreciendo hidratación en los puntos de concentración.

Responsables de la violencia

Igualmente, Molina responsabilizó al alcalde del municipio Campo Elías, Omar Lares, de la violencia en Ejido, y señaló: “Cuando uno tiene funciones públicas debe comportarse a la altura del compromiso que tiene y no estar llamando a la violencia, a que apedrearan la sede del *611, quemaran unidades de la Policía de Mérida y destruyeran la estación Centenario de Tromerca”.

Asimismo, para el secretario de Gobierno, los responsables públicos, notorios y comunicacionales de la violencia son los referidos alcaldes y el rector de la Universidad de Los Andes (ULA), Mario Bonucci, quien –señaló– ha albergado a guarimberos dentro de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (Faces), ya que “allí hay todo un concierto para delinquir, se les permite que quemen unidades allí adentro, de manera que Bonucci es responsable de la violencia”.

Iglesia parcializada

Con referencia a las actuaciones políticas del cardenal Baltazar Porras desde Semana Santa, Molina refirió que este vive convocando a la violencia. Al respecto, aseguró que el cardenal se encuentra en retractación de la orden religiosa, ya que desconoce la acción cristiana del Cristo redentor porque abandonó sus obligaciones clericales para convertirse en un convocante de los partidos de la derecha. Igualmente, dijo que su doctrina cristiana debe llamar a la paz, al consenso, a respetar los valores de justicia y equidad que fueron modificados, pues desobedeció al papa Francisco, quien instó al diálogo en Venezuela.

Rechazo a cadenas malsanas

Por otra parte, Molina criticó los mensajes enviados a través de WhatsApp, en los que se pretendió “demonizar” a un teniente del Cuerpo de Bomberos, a quien le brindó respaldo por ser un funcionario que arriesga su vida para garantizar la seguridad de la ciudadanía. Así mismo, repudió un mensaje que rueda por las redes en el que una presunta doctora del hospital universitario de los Andes “incita a dejar morir a los heridos, e invitó a que les inyectaran KCL para que se infarten, lo cual viola su juramento de ética. Ahora tiene que asumir su responsabilidad”.

Prensa Gabinete de Seguridad y Paz /Mérida-Venezuela