Opinion

4.may.2017 / 05:58 pm / Comentarios desactivados

Y aquí no pasa nada, esa es la expresión de cientos de venezolanos en la geografía de la República; sin embargo, mientras las noticias del continente destacan las acciones desestabilizadoras, de violencia y hasta de terrorismo que sufre la nación sudamericana; el continente sufre un significativo retroceso en materia social, laboral y de justicia.

Argentina y Brasil aplican medidas que en otro contexto hubiese levantado las banderas de luchas democráticas y solidaridad del continente; pero como la noticia es Venezuela, apenas consiguen reseñas periodísticas y se convierten en causas locales, focos mínimos de protestas.

Es sorprendente el retroceso que ha sufrido en Brasil el movimiento y las condiciones de trabajo de todos los trabajadores de ese país. Argentina aprovecha la ocasión para cometer la más ignominiosa injusticia que deja sin castigo crímenes de lesa humanidad. México pasa por debajo de la mesa todos sus desaparecidos y Colombia celebra aún un acuerdo de paz que sigue generando violencia y muerte en los dirigentes campesinos y sociales de ese país. Las fosas comunes, las tumbas clandestinas sigue siendo el pan de cada día y la noticia vieja que ya no llama la atención de los medios ni de el publico.

Es así como las distintas naciones del continente aprovechan la novedad y noticia de la inestabilidad de Venezuela para avanzar en la política neoliberal de máximo aprovechamiento de las fuerzas de trabajos, perdón de grandes y graves crimines e imposición de políticas de desintegración de los organismos multilaterales como formas de organización continental.
Frente a ese no pasa nada, el mundo se mueve hacia una política conservadora, racista y discriminatoria, de exclusión y profundas desmejora en las condiciones de trabajo y existencia de los ciudadanos; en política se mueve hacia la democracia de los consorcios que directamente financian a los políticos y partidos, es la violencia el factor del accionar político y de incidencia de la opinión y voto de los ciudadanos; es por eso que el terrorismo encuentra capacidad y justificación en la nuevas practicas políticas.
Venezuela padece un brutal y desmedido ataque terrorista que ha cobrado la vida de decenas de venezolanos y ha causado daños materiales considerables; frente a ese panorama que pretende sumir a la nación en la parálisis y el miedo, los hombres y y mujeres de todo el país generan nuevas y mas solidarias formas de producción, creación  y convivencia.
Cada día se produce más y se rompe el cerco económico que se ha impuesto a Venezuela; es la paz, es la normalidad, es la convivencia democrática y profundamente enraizada y ejercida por el pueblo lo que sostiene al gobierno venezolano. Es en ese marco que se llama a la Asamblea Nacional Constituyente.
Héctor López