Opinion

23.may.2017 / 09:09 pm / Comentarios desactivados

A través de los instrumentos de comunicación de masa sectores políticos de la derecha venezolana han logrado instalar un escenario de batalla donde los representantes del Gobierno Bolivariano tienen desventaja táctica.

Las matrices de opinión más comunes tachan al Presidente Nicolás Maduro de violador de la libertad de expresión, dictador, asesino e ineficiente, siendo la primera una acusación algo paradójica ya que Venezuela es una de las naciones del mundo que en la actualidad tiene más reporteros nacionales e internacionales en cumplimento de sus funciones.

Lo llamativo del caso es que en los últimos dos meses Nicolás Maduro no es el epicentro de los ataques mediáticos: los fusiles comunicacionales son apuntados casi en su totalidad a los efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana, responsables del mantenimiento del orden interno en el país.

Ellos son acusados de barbaridades dignas del infierno de Dante, lo que ha producido en la colectividad alienada por las matrices de información dominantes el desprecio hacia esos hombres y mujeres del pueblo. La alta violencia con la que son tratados en las llamadas “manifestaciones pacíficas”  demuestra claramente que los objetivos mediáticos de la oposición venezolana están teniendo tenebrosos efectos positivos.

¿Pero cómo clasifican los oficiales y la tropa profesional las agresiones de las que son víctimas diariamente? ¿Son ellos responsables de los que se le acusa? ¿Qué siente y cómo piensan estos funcionarios? ¿O son las principales agraviados del Golpe de estado que se desarrolla en Venezuela?

Lo que sí es bien cierto, es que la GNB ha sido la responsable directa de frenar los distintos ataques terroristas que se intentan aplicar. Ellos han logrado detener una inminente guerra civil.

 

LA AGRESIÓN ES PERMANENTE

En una tarde vestida de novia, debido al bromuro de bencilo de las bombas lacrimógenas lanzadas por los GNB para prevenir el ataque hacia unas instalaciones militares ubicadas en El Paraíso, logré ver pálidamente con mis propios ojos como humillaban, lanzaban piedras y molotov a los jóvenes sargentos que se encontraban en formación de orden con pantallas para prevenir el paso de la vanguardia terrorista. En ese momento una joven guardia nacional, de ojos color luna, fue herida en su rostro; las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas y el salvajismo comenzó acrecentarse. Lo llamativo del caso es que ninguno de los manifestantes sintió algún remordimiento por lo ocurrido; al contrario, aumentaron el ritmo de los ataques hacia la joven: sadismo puro.

 

DOS MESES SIN FAMILIA

Las investigaciones dan cuenta que la mayoría de los funcionarios de la GNB, no cumplen labores en sus respectivos estados. Es decir, en esta coyuntura política, un gran porcentaje de ellos, no han logrado conseguir sus boletas de permiso, por el abundante trabajo que tienen diariamente, por otra parte de los que han conseguido el permiso, no todos pueden viajar a compartir con sus familiares por las dificultades que podrían encontrar en el camino.

Además los centinelas -denominación que se le da cuando están en operaciones- duran hasta doce horas de pie recibiendo insultos, humillaciones, golpes y hasta disparos, mientras los protestantes realizan sus operaciones paramilitares provistos de licor, drogas, alimentos, hidratación y plata que le proporcionan sus jefes imperialistas.

Por otro lado cabe señalar que las averiguaciones revelaron que el mismísimo Juan David Hidalgo, colombiano, portador de la cédula de identidad es 1017125416, comandante paraco de las Autodefensas Unidas de Colombia, es el responsable directo del entrenamiento de los “jóvenes de la resistencia”, quienes son los encargados de causar pánico a la población.

CONSTRUCTORES DE PAZ

En entrevista realizada a una joven teniente perteneciente a la GNB, logramos entender el sentimiento de patriotismo que corre por esos seres herederos de las glorias de nuestros libertadores.

“Desde muy joven quise pertenecer a la Guardia Nacional, y las circunstancias me abrieron las puertas para materializar mi anhelos… en estos momentos, cuando nuestra institución está siendo atacada mediáticamente para desmoralizar a los integrantes del componente, hago un llamado a mis compañeros: nosotros estamos de lado de la paz, y día tras día debemos seguir en la calle evitando una masacre terrorista”, resaltó la joven.

Lo cierto es que los GNB exponen sus vidas en cada manifestación que es convocada por la derecha. Y me atrevo a suscribir la tesis de varios analistas, la cual resalta que la Guardia Nacional Bolivariana ha sido el freno fundamental de las pretensiones golpistas de la derecha. Es decir, los principales enemigos de los poderes imperiales que quieren adueñarse de Venezuela.

LA AGUJA HIPODÉRMICA

El mensaje específico enviado por los instrumentos de comunicación de masa; en este caso el 60% mediante las diferentes plataformas de internet y el otro 40% mediante los medios de comunicación tradicionales,  tramitan dos líneas de acción: a) Inocular odio en los “civiles” contra los miembros de la GNB; b) Hacer que los GNB desprecien su trabajo.

La desmoralización de los funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana es el objetivo de los planes -no tan ocultos- de los representantes de los partidos más radicales de la derecha.

Lo cierto del caso es que los y las guardias nacionales son también padre e hijos de esta tierra. Actores sociales garantes de evitar cualquier acción que pudiera destruir nuestra democracia.