Opinion

25.may.2017 / 08:35 pm / Comentarios desactivados

El ejercicio político es siempre cambiante, dinámico y requiere no sólo el análisis y estudio de la política, sino también  el conocimiento del  comportamiento histórico del pueblo frente a determinadas adversidades y problemas. Igualmente, no se puede descuidar ni darle poca importancia a las modas y tendencias socio política y económicas del momento. Es decir, el momento histórico con toda su complejidad.
Es por eso que no existe un método exacto, un patrón para aplicar una política determinada.
Hoy Venezuela es sometida y vive, padece, sufre el efecto de la primavera sudamericana. Ya tenemos bastante tiempo soportando su imposición. Se han ensayado y combinado varios modelos y se han tocado varios aspectos. Nunca como hoy la siembra del odio, del racismo, de la discriminación, de la contaminación y alienación mental había llegado o calado tan hondo como hoy. Pero, pero; tampoco eso ha logrado y ya no logrará quebrar la moral y la conducta del glorioso pueblo venezolano.
El amor, la solidaridad, la creatividad, el estudio; su estado de salud y bienestar integral no ha permitido quebrantar los propósitos, el proyecto social y ya es inevitable detener el proyecto político y económico.
Eso de la democracia participativa y protagónica ha resultado una peste para el mundo excluyente, explorador que impone sus dinámicas, leyes, conductas y patrones. Los amos del mundo y del valle; pero aqui, en este modesto pueblo llamado Venezuela esa órdenes ejecutivas no han tenido  ni tendrán efectos porque este pueblo caribe, este pueblo zambo, este pueblo criollo decidió ser libre e independiente. Ser alegre y sano. Ser racional y solidario, amoroso, humorista y como decimos nosotros, jodedor.
Esa fue la causa por la que Chávez  los volvió loco y Maduro los puso ha manipular y jugar con pupu- tov.
Hoy que se les ha dado todo lo que han pedido  (que desde siempre lo han tenido pero a destiempo), constituye y elecciones; ahora dicen que no y siguen pataleando duro, destruyendolo todo y, cada dia se hunden más en su propio estiércol y muestran los efectos de una aguda quebrantacion e inestabilidad mental y emocional.
Y aquello de la primavera venezolana parece querer extenderse y convertirse en la primavera sudamericana. Ya Colombia dio su primera campanada. Brasil y Argentina la anuncian.
Creo que la hora de los gocho arrechos, ya pasó. Esa hora fue en el siglo pasado ahora tienen que comprar alpargatas porque lo que viene es joropo y ya se  asomó Rondón.
Hector López.