Opinion

11.ene.2015 / 09:01 pm / Comentarios desactivados

Por: Wladimir Pineda Ramírez

Coordinador de Ideología del equipo político municipal PSUV/Libertador

Entrando en el año 2015, Venezuela nuevamente se encuentra amenazada por los grupos terroristas manipulados por fuerzas extranjeras que intentan derrotar al gobierno legítimo del presidente Nicolás Maduro, con ayuda de sectores económicos y empresariales ligados estrechamente a los partidos de la derecha venezolana que han visto frustradas sus aspiraciones de llegar al poder por vía electoral en estos últimos 15 años.

El proyecto bolivariano del Comandante Hugo Chávez, desde su inicio, ha sido una gran molestia para los estos grupos  del país, así como para el imperio norteamericano, por oponerse al componente ideológico capitalista, visceral y de dominio burgués, y ser un proyecto liberador para los pueblos que busca la concreción de Socialismo Bolivariano, no solamente en Venezuela, sino en América Latina.

Oponerse al Socialismo Bolivariano se convirtió en un objetivo desesperado, obsesivo y brutal de la burguesía parasitaria, de las viciosas y viejas castas de la partidocracia venezolana, de todas las élites de la ultraderecha criolla e internacional, y del imperio norteamericano, que se juntaron para configurar una ofensiva despiadada contra el Comandante Supremo Hugo Chávez Frías y ahora contra el presidente obrero Nicolás Maduro, quien lleva las riendas de la revolución Bolivariana cumpliendo el legado del Comandante Supremo.

Históricamente el fascismo ha sido comprendido como un movimiento político de corte violento ejecutado por los grandes capitalistas en el poder; es por ello, que algunos autores aseguran que nace de las entrañas del capitalismo, pues posee un alto sentido clasista burgués y un profundo rechazo, incluso odio, a todos los sectores políticos y sociales que se contrapongan a su ideología.

La oposición venezolana ha intentando durante los últimos 14 años desestabilizar y derrotar la Revolución Bolivariana, usando la violencia como arma feroz. No pudieron contra nuestro eterno y supremo líder revolucionario. Pero luego de su partida física, la derecha arreció con opulenta furia y tiranía fascista, contra la voluntad del pueblo que decidió el 14 de abril de 2013 su destino patrio junto al hijo de Chávez: Nicolás Maduro.

Esta burguesía parasitaria, capitalista, neoliberal y fascista, han demostrado su odio implacable contra los humildes. Los pobres y los más necesitados fueron víctimas de una oleada de violencia los días 14, 15 y 16 de abril, propiciada por el asesino Capriles, quien al resultar perdedor frente al candidato de la Revolución, Nicolás Maduro; hizo un llamado a sus seguidores al desconocimiento de los resultados electorales y a descargar la “arrechera”, lo que dejó como resultado la muerte de 11 compatriotas, entre ellos dos infantes, casi un centenar de heridos, sin contar los actos de xenofobia contra los hermanos cubanos y los cientos de destrozos en infraestructuras de salud, bienes públicos, viviendas y casas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

En Febrero de 2014, nuevamente la furia desatada por estos seudo-dirigentes de la oposición liderizados por María Corina Machado, Enrique Capriles, Antonio Ledezma, La abuela de la ULA Gaby Arellano, Julio Borges y otros de trayectoria fascista, llamaron a sus seguidores a tomar las calles con las llamadas “Guarimbas”, cuyos resultados son conocidos. Entre lo más destacados el asesinato de más 43 compatriotas, quienes cayeron en la trampa de las alambradas tendidas por los mercenarios tarifados incluyendo aquellos asesinados por francotiradores del paramilitarismo colombiano, aunado a los planes magnicidas contra el camarada Nicolás Maduro y las lista selectivas para asesinar a dirigentes del partido, ejecutados en los camaradas Eleazar Otaiza y Robert Serra.

A esta ola de violencia se le suma una guerra económica feroz y perverso ataque en el sector alimentario, con el acaparamiento generalizado de productos de primera necesidad, el contrabando de extracción de alimentos, la guerra sicológica por las redes sociales y los ataques contra las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas,  conforman el entramado de los laboratorios sucios de los que hoy quieren ver a Venezuela como colonia del imperialismo.

 La derecha venezolana ha venido perdiendo su credibilidad y espacios de sus seguidores. Su guerra interna los ha llevado al extremo de caerse a cuchillo limpio por sus apetencias de poder,  y que con su accionar lo único que han logrado es desplomarse por un abismo sin fondo. Sin embargo, no se deben subestimar sus acciones terroristas de algunos pequeños grupúsculos que han pretendido  encender la mecha de la violencia  en estos primeros días del mes de enero de 2015, en algunas ciudades del país, como el ocurrido en Puerto Ordaz con la quema de 8 vehículos de CANTV el sábado diez de enero. Estos conatos de violencia se han intentado también en  la ciudad de Mérida, con la misma modalidad que han usado en todo el país, actuando en forma sorpresiva y desaparecen, demostrando la cobardía de no enfrentar sus actos.

Ante estos nuevos escenarios, se hace necesario convocar las fuerzas revolucionarias de todo el país, a sumar esfuerzos para truncar las nuevas intenciones de los mercenarios que actúan como fuerzas del demonio que destruyen todo a su paso, más aún cuando se trata de bienes públicos; atentando de esta manera contra la integridad humana de nuestro pueblo.

Su Camarada y amigo

Wladimir Pineda Ramírez

Coordinador de Ideología del equipo político municipal PSUV/Libertador.

Mérida, 11 de enero de 2015.

 

¡Hasta la Victoria Siempre!

 

¡Unidad, lucha, Batalla y Victoria para las Parlamentarias!