Opinion

23.may.2016 / 03:26 pm / Comentarios desactivados

Hace un par de días el Rector de la ULA Mario Bonucci escribió en su cuenta Twitter “Esta universidad ha sobrevivido a todo en 231 años. De esta PESTE también vamos a sobrevivir…” Etimológicamente Peste es un término que deriva del latín pestis y que refiere a cualquier enfermedad epidémica o pandémica, al contagio infeccioso, a la insalubridad y podredumbre y a su olor nauseabundo. Es así, como Su Majestad, Excelentísimo, Señor, Doctor y Rector Mario Bonucci califica al pueblo de Chávez.

No parece nada nuevo, a los chavistas nos tienen acostumbrados a calificarnos como mejor le parezca a la Burguesía rancia de este país, pero puedo responderle desde mi nauseabunda razón y desde este pueblo que vio nacer su Patria con Chávez, y que tiene la claridad suficiente para saber,  que un titulo no hace gente.

Mario Bonucci:

Claro que fuimos peste, esa, que la Burguesía deposito en casas de cartón porque nunca tuvo Misión Vivienda, fuimos la peste que no merecía educarse porque las universidades era el privilegio de pocos; fuimos la peste porque para comer en este país había que tener titulo; fuimos la peste  porque los hospitales fueron secuestrados por médicos a los que le daba asco atender olores nauseabundos e insalubridad; fuimos la peste porque el obrero era sinónimo de explotación y el campesino no tenia derecho ni a la propia tierra que cultivaba, fuimos la peste, porque crear una empresa era el monopolio del que te negaba el crédito en el banco. Fuimos la peste porque el estudiante debía salir a entregar su vida por un pasaje estudiantil, por un cupo y para que las universidades no fueran privatizadas.

Fuimos la peste, porque el pobre, hecho podredumbre no podía entrar a un banco, a una universidad, a un hospital, a una escuela. Fuimos la peste porque los derechos humanos era solo un concepto debatido en la Naciones Unidas; fuimos una peste, que vivió por décadas estados de desnutrición, de pobreza extrema y la agonía de ver morir a sus hijos por hambre, abandono, por falta de vivienda y por no ser atendidos en un hospital. Fuimos la peste que no tenía el derecho a organizarse, a tener voz, a tener rostro.

Tiene razón, hoy le escribe, una de tantas que salió de la pandemia en la que sometió la burguesía a los venezolanos,  y salimos de esa enfermedad infecciosa el día, en que el Comandante Chávez  aprobó la Constitución que me hizo una mujer con derechos en este país; ese día, fuimos millones los que salimos de la epidemia y la pandemia a la que ustedes con todos sus títulos nobiliarios jamás pudieron recetar.

Fui tan grave la enfermedad del pueblo venezolano, que no cualquier doctor pudo determinar la medicina para sanar, fue tan complicado el estado infeccioso de este país, que salieron corriendo a buscar la cura en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y en el Banco Mundial. Y sabe una cosa, la medicina llegó, estaba en el corazón y el alma de un ser humano extraordinario, en Chávez; y es aquí, donde lo intento comprender ciudadano Rector, porque usted  saber de algo: tal vez del arte de manipular; pero de Amor, humildad y solidaridad solo saben los revolucionarios.

Y la Peste, ya no es peste, es pueblo con rostro, con voz, con voto, es alma, es corazón, es vida, es lucha, es trabajo, es voluntad, es humildad, es poder popular, es comuna, es universidad para el pueblo, son misiones, es fuerza armada con academia de medicina, es vivienda, es salud, es educación, es tecnología, es un país libre de analfabetismo, es disminución de la pobreza, es alegría, es generación de oro, son indígenas reconocidos, es cultura, es identidad, es pasión, es dignidad, es Constitución, es soberanía, es independencia, en esto se transformo la Peste.

Bonucci, después de tener un periodo como rector y casi un periodo vencido, después del currículo que esgrime en sus redes sociales y definirse como el mejor ULAndino que ha pisado la Universidad Bicentenaria, me parece que le ha faltado tiempo para dedicarse a estudiar y predicar detenidamente, el lema de nuestra Universidad, “Initium Sapientiae Timor Domini” que significa, “El principio de la sabiduría esta en el temor a Dios”. Pues déjeme decirle, que este lema es esencialmente cristiano y se entiende por sabiduría, no a la acumulación de conocimientos, sino, como la entrada a la Fe, es decir, Dios no puede ser despreciado.

Una universidad que es fundada por el clero, debe tener principios connaturalmente cristianos, es por ello, Bonucci, que el calificativo PESTE  a la población venezolana, no creo que sea la mejor expresión de quien desaforadamente dice llamarse Ulandino. Le falta mucho para que ofenda al pueblo de Chávez,  pero le faltaran unas cuantas vidas para  aprender a cultivar la humidad como valor supremo del ser humano. De todas formas, gracias por habernos recordado la PESTE que fuimos en sus gobiernos y lo dignos que somos hoy con Chávez.

María Alejandra Castillo Ramírez