Opinion

5.jun.2016 / 04:22 pm / Comentarios desactivados

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Cinco meses de conspiración parlamentaria

A  cinco meses de la instalación de la Asamblea Nacional resulta más que evidente que los diputados y diputadas de la oposición apátrida no llegaron allí para debatir ni para legislar a favor del pueblo, sino para montar en esa trinchera gubernamental una farsa con visos de institucionalidad en aras de un golpe de estado contra el Presidente Nicolás Maduro y las instituciones democráticas.

Llegaron para hacer ruido, ruido con la violencia que les caracteriza y apoyar la guerra integral emprendida por los capos del capital fascista contra el chavismo. Pruebas de ello, su aparente desconocimiento de la Constitución de República Bolivariana de Venezuela; sus retorcidos proyectos de leyes; sus alianzas con la hez nacional e internacional; las destemplanzas del presidente del Hemiciclo, viejo zorro político de épocas de torturas, desapariciones, de conjuras en masacres contra el pueblo (El Caracazo).

En este contexto no parece tener ningún sentido que las y los voceros del pueblo soberano, inviertan tiempo y energía en responder a las provocaciones de la oposición, menos aún en exigirle seriedad y responsabilidad a representantes de intereses inconfesables, condicionados a alegar ante cualquier argumento Yo no sé, Yo no fui, Yo no dije, Yo no vi.

El debate interruptus con la bancada adeco burguesa y la consecuente imposibilidad orgánica de llegar a acuerdos esenciales para el país por vías parlamentarias regulares obligan a la bancada de la Patria a comenzar a ejercer sus funciones más fuera que dentro del recinto parlamentario. A trabajar en conjunto con el pueblo para defender tanto sus derechos como su soberanía. A utilizar su experiencia política y sus conocimientos en materia de legislación y control para transformar el parlamentarismo de calle en un instrumento efectivo de lucha popular contra quienes aspiran a dominar y saquear a nuestro país.

Hay una oportunidad de oro para hacerlo pues los chavistas, la “chusma” despreciada por los oposicionistas, estamos más conscientes, activados y organizados que nunca. El intento de revertir el proceso bolivariano y las conquistas logradas en estos 17 años han estimulado la participación protagónica en campos hasta ahora no explorados.  Entonces ¿Por qué no reactivar el parlamentarismo   de calle y nos declararnos en campaña permanente para derrotar a los violentos? Vamos a utilizar el parlamentarismo de calle con el pueblo movilizado. Chávez nos enseñó como movilizarnos. (Yo soy pueblo, yo les acompaño, tú eres Chávez., Chávez es pueblo)

Cito a Bolívar: “El sistema de gobierno más perfecto es aquél que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política

Vladimir Pineda R.

Militante del Partido Socialista Unido de Venezuela del Municipio Libertador del Estado Bolivariano de Mérida.

Mérida, 05 de Junio de 2016