Opinion

2.feb.2017 / 03:25 pm / Comentarios desactivados

A continuación carta del historiador José Sant Roz a Ramos Allup por las vulgares expresiones hacia el General del Pueblo Ezequiel Zamora.

Estimado Mario, te escribo apresurandamente y no con la calma que amerita una respuesta a las infames vulgaridades de este señor de la oposición Ramos Allup. Hoy temprano escuché otras de sus barbaridades echadas al más despreciado boleo como siempre lo hace que preñan esta tierra ya de otras formas de aniquilación humana como lo son la destrucción del pensamiento y del estudio. Porque basta que él diga cuatro idioteces cunden por doquier sus bien adiestrados perros de Pablov a repetirlas como si fuesen verdades profundas e irrebatibles, como si en este país Mario estuviesen poblado de ignorantes y de imbéciles de su misma catadura.

En esta ocasión tomó como referencia para sus insultos un libro de Adolfo Rodríguez titulado Ezequiel Zamora. Este libro fue publicado por el Ministerio de Educación en 1977 y ganó el premio de este ministerio con motivo de celebrarse los 160 años del natalicio del “Prócer Ezequiel Zamora”. En esa época gobernaba a Venezuela Carlos Andrés Pérez y el Ministerio de Educación llamó a ese concurso y el jurado estuvo constituido por los historiadoresRamón J. Velázquez, Mario Briceño Peroso y J. Arias Armas Chuchi. Consideró el gobierno adeco de entonces que la figura de Zamora era tan importante que encabezó éste la publicación de esta obra en la memoria de Zamora en los siguientes términos:

“Al conmemorarse hoy 1ero de febrero de 1977, 160 aniversario del natalio del Prócer General Ezequiel Zamora el Ministerio de Educación se adhiere a la celebración de tan importante fecha y hace conocimiento público el veredicto del jurado designado para conocer acerca del concurso biográfico sobre la vida y obra de tan excelso venezolano, concurso convocado por la resolución número 27 de este despacho de fecha 17 de febrero de 1976″.

Zamora se hizo durante esos años, de mediados de los 70, una figura extraordinariamente relevante en el país. De manera tal que en 1975 el mismo gobierno de Carlos Andrés Pérez crea por decreto presidencial 1178 del 7 de octubre de 1975 laUniversidad Nacional Experimental de los LLanos Occidentales Ezequiel Zamora UNELLEZ, la más importante universidad pública ubicada en los llanos venezolanos con su sede principal y rectorado en la ciudad de Barinas, Edo barinas y vice rectorado en los estados Portuguesa, Apure y Cojedes, en orden de creación.

¿Por qué entonces Ramos Allup no saltó, con su típica furia, a gritarle al presidente de entonces Carlos Andres Pérez que Zamora era un violador de niñas de 12 años negrero y esclavista que le quitaba la casa a cuanta mujer pobre había en la Villa?

Dice este miserable que “haber convertido a ese vagabundo en un heroe nacional es una cosa pavorosa”, también dice que Chavez se dedicó a convertir en “sucesos próceros la parte más asquerosa de Venezuela que fueron Boves y la Guerra Federal”. Chávez nunca enalteció a la figura de Boves, sino que lo presentó como un fenómeno histórico esencial en el proceso de la Guerra de Independencia, principalmente tomando como base el trabajo del historiador Juan Uslar Pietri, hermano de Arturo Uslar Pietri; “Historia de la rebelión popular de 1814“.

Por cierto que el escritor Arturo Uslar Pietri exalta mucho la figura de Boves incluso en su novela Danzas Coloradas y en varios artículos publicados en la prensa nacional. Arturo Uslar Pietri dice de Boves: “es el personaje realista más aguerrido, feroz y arrollador del que Bolívar aprende como amalgamar el país en un todo para lograr la independencia”.

Dice Ramos Allup que en el libro de Adolfo Rodríguez se puede ver que Zamora era un atracador de camino, un delincuente, un desflorador de niñas de 12 años, esclavista, ajeotista y que Chávez lo convirtió en heroe General del Pueblo Soberano. Yo reto al señor Ramos Allup a que presente en qué parte del libro de Adolfo Rodríguez aparece que Zamora es 1) el desflorador de niñas de 12 años; 2) esclavista; 3) ajeotista y 4) que Chavéz lo convirtió en el General del Pueblo Soberano.

Es de aclarar contundente y definitivamente que en el propio libro de Adolfo Rodríguez se define, a partir del 19 de septiembre 1846, aEzequiel Zamora como Jefe del Pueblo Soberano o General del Pueblo Soberano y dichos documentos, cartas y despacho aparecen en el Diario de Caracas 122. Léanse páginas 98 y 99 del referido libro.

En sus luchas estuvo acompañado durante un tiempo del temible indio Rangel. Al que siempre contuvo en sus actos desbocados y estando con Rangel lo contiene de muchos desafueron, y cita Adolfo que Zamora declara: “siempre he odiado la venganza” y que fueron muchos los crímenes que impidió en esos primeros días cuando empezaba la guerra. Citando Adolfo a Villanueva dice que la ambición constante de Zamora era de servir al pueblo a la manera de Siverio Graco con ciertas ideas utópicas de socialismo y de igualdad de bienes.

Reconoce Adolfo Rodríguez que Zamora había leido la historia de Roma. Siempre cultivado en la ideas de su maestro, cuñado y primo el doctor José Manuel García, hombre muy culto. Que Zamora también era conocedor de la historia de Venezuela, léase las páginas 90 y 91 del referido libro. En unas de las declaraciones recogidas por Adolfo Rodríguez, pag 83, que dibuja la personalidad de Zamora: “Yo no soy un orador, ni hombre de pluma, sino un soldado del Partido Liberal, dispuesto a combatir en todos los terrenos por defender y hacer triunfar sus magníficas ideas.

Me afirmo en la creencia de que tenemos que apelar en el acto a las armas para salvar a la nación de las garras de la oligarquía”. Debo decir de entrada que en el libro de Adolfo Rodríguez la primera nota con que destaca el comienzo de su obra es una expresión de su bisabuelo Francisco León Zamora en la que dice: “que a los esclavos no se le quiten los ganaditos y lo que tuvieren”. Luego destaca esta obra que la familia Zamora llegó a Caracas en 1825 y en 1827 Ezequiel Zamora, entre 103 educandos, pasó a estudiar a la escuela Bolívar y allí recibió nociones de historia, gramática, aritmética, geografía y urbanidad.

Estimado Mario requeriría muchas páginas más para hablar de este libro de Adolfo Rodríguez, pero luego te enviaré un trabajo más completo y analizado, tu amigo Sant Roz.