Opinion

22.mar.2017 / 08:03 pm / Comentarios desactivados

Estamos en los días duros de la batalla. La guerra económica comienza a perder espacio. Venezuela se abrió de nuevo al mundo con importantes logros y reconocimiento internacional, por lo que aparte del ridículo y permitirle enunciar la verdad al mundo, Almagro no ha logrado avanzar en sus propósitos. Todo lo contrario, esta será una derrota anunciada. Es por eso que arreciaran los ataques a la patria en todos los planos; sin embargo y con todas las dificultades, Venezuela reafirma su vocación y tradición solidaria. Con todas las dificultades se logró enviar ayuda humanitaria al hermano pueblo del Perú.

Nos espera un nuevo ataque a la moneda. De seguro se intensificará el desabastecimiento de medicamentos e intentarán generar violencia por cualquier motivo.

Ya hemos vívido el ataque al sistema eléctrico. Las transacciones comerciales y ahora las redes se concentran en el desabastecimiento de los combustibles. Gasolina y gas oil.

Paralela a esa agenda el presidente y su gobierno hace anuncios importantes y se notan signos de avances en algunos sectores. La unidad de las fuerzas revolucionarias se anuncia junto a la delimitación de proyectos y estrategias de defensa integral.
Nos queda resistir y dar el salto definitivo al cambio de modelo económico y dar el salto cultural para consolidar la transformación espiritual que permita el florecimiento de la Venezuela potencia, de la tierra de maravillas.

Hector López