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9.jun.2017 / 07:05 pm / Comentarios desactivados

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Mérida, 09 Jun. AVN.- Ánderson Dugarte llevaba por nombre el joven moto taxista y estudiante de bachillerato, que fue alcanzado por una bala, cuando escuadras violentas asediaban el casco histórico de la capital de Mérida, la tarde del 8 de mayo de 2017, en la región andina de Venezuela.

“Anderson, hermano, padre, amigo, gran camarada, revolucionario. Nos dejas un enorme vacío. Nuestro hogar no se siente igual. No ha sido fácil asimilar tu partida”, comenta Sobeida Dugarte, hermana de la infortunada tercera víctima fatal, que deja la violencia opositora en Mérida, en los recientes dos meses.

“Era padre de familia. Deja huérfanas a dos niñas y está por nacer su tercera hija. Su esposa no esperaba tan pronta partida”, comenta Sobeida en un testimonio, que ofreció a medios del Sistema Bolivariano de Comunicación e Información (Sibci).

Para la joven merideña es imperativo que se imponga la paz y el respeto a la vida, para evitar que “protestas pacíficas” enluten más hogares venezolanos.

“No son ‘protestas’ pacíficas. Porque si fueran pacíficas, mi hermano no hubiese caído como cayó”, asegura y exige la aplicación de justicia.

Comenta que Anderson había retomado recientemente sus estudios de bachillerato, a través del Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (INCES).

“Era un muchacho que tenía muchas metas por delante (…) un proyectil le arrebató sus sueños, acabó con su vida, con su historia. Es difícil decir estas cosas de un ser amado, un ser querido”, apunta.

Por ello, Sobeida insiste en su llamado a la paz, “Ahora solo queremos paz, que haya unión en nuestro país, Venezuela”, acota.

Es un parecer que comparte Ana, la madre de Anderson, quien asegura, que el joven trabajaba con esmero por metas, que no eran otras, sino la seguridad y la procura de un techo propio para sus hijas y esposa.

“Es muy duro perder un hijo. Él tenía apenas 32 años”, comentó la conmovida madre y abuela, a su salida de un oficio religioso, en el que honraron al joven merideño, asesinado hace exactamente un mes, cuando grupos violentos arremetieron contra fuerzas policiales que custodiaban el casco histórico y zona comercial de Mérida.

Anderson estaba varios metros detrás de los funcionarios del orden, entre quienes resultó herido el efectivo de la Policía Estadal, Hugo Alveiro Guillén Araque (27).

De inmediato recibieron atención y fueron trasladados al Hospital Universitario de Los Andes (IAHULA), donde Anderson falleció el día 10 de mayo.

En Mérida, las estadísticas ubican a Dugarte como la tercera víctima fatal de la escalada violenta contra la institucionalidad en 2017, desplegada por parte de las organizaciones políticas agrupadas en la autodenominada Mesa de Unidad Democrática (MUD).

Su historia trasciende el umbral del recuento de daños y pérdidas, marcando con la implacable gravedad de la ausencia a sus seres querido, que viven la infortunada pérdida de un hijo, hermano, padre y sostén familiar.