Opinion

17.ago.2017 / 04:20 pm / Comentarios desactivados

La dirigencia oposicionista, han perdido el horizonte político de los nuevos tiempos. Incapaces que por su borrachera de poder, acuden a instancias internacionales para deshonrar al gobierno revolucionario que sigue en marcha venciendo tempestades para una Venezuela que ha buscado siempre  los senderos del socialismo humanitario en estos 18 años enmarcados en el legado del Comandante Chávez para la suma de felicidad posible para nuestro pueblo.

No hay que doblar la rodilla en tiempos de golpe. Los cuadros de la revolución ahora más que nunca  debemos permanecer firmes y dignos patriotas ante los asedios del imperio y sus lacayos del terrorismo.

Pues bien, todos los obstáculos que nos han colocado los hemos sorteado con éxito, por una razón, porque en el proceso de construcción de la Venezuela Socialista, nos hemos inundado de firmeza y dignidad.

Firmeza y dignidad, porque ellas son la herencia de nuestros padres libertadores. Firmeza y dignidad, porque ese fue el legado que nos dejó Hugo Chávez. Firmeza y dignidad, porque eso es lo que demuestra a diario el Presidente Nicolás Maduro, cada vez que enfrenta a los enemigos de la Revolución y la Patria.

Se avecina una campaña electoral para elegir gobernadores y gobernadoras. Va a requerir más coraje, más esfuerzo de toda la militancia del Partido. El trabajo de captación de votos no debe quedar exclusivamente en las actividades de los candidatos, es necesaria una labor colectiva,  las instituciones de los estados, movilizar todo el activo del PSUV y su periferia de amigos y simpatizantes, incluyendo todo aquel ejercito de ex candidatos y ex candidatas que participaron en las elecciones del 30 de julio. Por lo tanto, es una campaña decisiva para la Revolución y la propia existencia de la República Bolivariana.”

La contienda electoral prevista para el mes octubre, tiene una gran importancia para los propósitos de continuar la profundización del proceso de transformación revolucionaria de la sociedad venezolana. Desde ese ángulo no es una simple elección. En ella, está planteado un desiderátum (un constante deseo revolucionario).

Desde esta perspectiva las venideras elecciones tienen una significación que va a trascender en el futuro mediato e inmediato. Está en juego una visión de la política que la concibe como una relación de fuerzas, que en buena medida estará determinada por los próximos resultados.

De allí que los sectores revolucionarios debemos agotar todos los esfuerzos para ganar estas elecciones, derrotando la abstención y alcanzando el triunfo en el máximo posible, para  gobernadores y gobernadoras, es decir; tenemos que “barrer” en esta nueva batalla para lograr el mayor número de gobernaciones.

Para ello, hay que estimular el voto por los candidatos propuestos por los sectores bolivarianos y revolucionarios, en concreto, por el PSUV; aún cuando tengamos objeciones por alguno(s) de ellos. Hay que colocar las diferencias personales y/o grupales en un segundo plano y situar por encima los intereses generales, es decir, en un primer plano, el proyecto revolucionario y bolivariano.

La propuesta Socialista que encarnó nuestro Comandante Chávez, continuado por el camarada Nicolás Maduro, es la salida a los grandes problemas estructurales que confronta nuestro pueblo y la humanidad en su conjunto. Por ello, no hay que vacilar a la hora de tomar la decisión, por quien votar en las próximas elecciones regionales.

Evidentemente que en la subyacencia de la coyuntura actual hay un conjunto de problemas teóricos y prácticos que debemos asumir, que no se pueden soslayar. Este es el caso de lo referente a   seguir construyendo el Poder Popular, de la relación Estado – Sociedad, del vínculo entre Partido y los Movimiento Sociales organizados, revisión del estado burgués y luchas de clases. Esto son temas que a nuestro juicio ameritan la apertura de un gran debate en la Asamblea Nacional Constituyente y que se hace inminente porque están situados en la médula del proceso revolucionario venezolano.

 Estos son puntos vitales de la agenda que deben plantear los futuros gobernadores y gobernadoras, pero entendemos que por lo pronto hay que asumir las tareas electorales (Comandos de Campañas) con propuestas claras para el pueblo. Aquí no hay vuelta atrás. Estas elecciones hay que ganarlas por encima de cualquier otra consideración y prepararse, por supuesto, para el ataque de la rancia oposición.

Ya Mérida cuenta con su candidato. Es el camarada Jehyson Guzmán, formado en las luchas estudiantiles. Fue dirigente en el Liceo Luís Beltrán Pietro Figueroa de la Parroquia San Jacinto Plaza y miembro del Movimiento Utopía 78 de la ULA. Egresado de la Universidad de Los Andes, Siempre leal al proyecto Bolivariano. ¡Venceremos!

Vladimir Pineda Ramírez

Equipo Político Municipal PSUV-Libertador del Edo. Bolivariano de Mérida

Mérida, 17 de agosto de 2017